Los platos siguen sucios,
las alarmas no dejan de gritar.
Bailabas en los diarios,
desarmados que se van.

Que viva el olor a sexo
y el desamor.

Abajo está llovido,
arriba está el balcón,
otra vez hay gelatina,
las plantas no invitan más.

Alentamos las peleas,
aburridos de los dos;
enredamos las encías,
las mezclamos con dolor.

Cantamos con el sexo,
olvidamos el amor,
nos miramos por los bares,
volvemos mareados
por la misma calle que hoy.

Las semanas se hacen largas,
cantamos con sexo y desamor,
nos miramos con las drogas
desarmados, olvidando el amor.

Que viva el olor a sexo
y el desamor.
Los autos están gritando
y la gente no nos vio.

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