La moza baila entre las sillas,
la moza llega temprano,
la moza se apura,
la moza se desliza y camina entre la mugre,
moza la musa,
la moza es moza y aveces karateca,
moza la moza que muerde los ojos del cliente.

– Buenos días, ¿qué va a llevar?
Musa, la moza.
El cliente tiene hambre y está apurado,
la moza danza entre las sillas,
el cliente está apurado tiene hambre y gasta plata,
la moza no llega a fin de mes,
el cliente tiene hambre y está comiendo,
el cliente tiene frío y exige que lo enfríen.

La moza vestida de negro camina rápido,
el cliente está cansado,
el cliente no se decide.
– Buenas noches, ¿qué va a llevar?
el cliente no está conforme,
el cliente se confunde,
el cliente tiene hambre y está confundido,
el cliente exige comida y todavía no sabe qué va a llevar.
– Buenas noches, ¿qué va llevar?
La moza sonríe,
el cliente está enojado,
el cliente tiene calor,
la moza baila entre los cuchillos,
la moza está cansada,
el cliente exige otro plato,
al cliente no le gustó su plato,
el cliente exige otro plato.

– Buen día, ¿qué va llevar?
8 de la mañana,
El País, manteles blancos.
– Café.
-Buen día, ¿algo para acompañar?
Desayunan bloque policial,
críticas de hombres con lentes que hacen cine.
– Señor, ¿me da una moneda?
La cocina está cerrada,
los niños no piden monedas y no nos quedan recortes.
Mermeladas de arcoíris grises,
se terminó el diario,
la canas se trepan a la ventana,
el tránsito se entrevera con la crónica roja
y las ventanas atrapan las canas que trepan la ventana.
Están sentados frente al café de titulares asesinos.
El diario se terminó.
No nos queda más café.
Espere y será atendido a la brevedad.

Mesa tres: los abuelos,
niños que gritan, abuelos que no escuchan;
la mesa tres ha sido condenada al almuerzo.

En una esquina de Tristán hay seis viejos
el café pasó a ser whisky,
9 de la mañana,
las mesas amarillas cuidan la feria
y no hay servilleta que sirva.

Son las 10 de la noche
y me trajeron casi que obligado,
poetas deprimidos en un sótano,
no sé si es un bar o una casa,
hablo con el que todos conocen,
cerveza,
ojos de sauce llorón,
cantante de desamores,
historias que se apagan en el balcón.

– Doble y sin hielo.
Los ojos explotan y la barra está repleta,
siempre las mismas caras.
Yendo del baño a la mesa,
el baño trajo novedades con ojos abiertos
y mandíbulas hiperactivas.
A la mesa,
cigarro número 1, cigarro número 36,
el aire se hizo humo
y en el baño todo es apretado.

– Por 5 pesos más agranda su combo.
– Dame la promo 7 sin pepino con extra queso.
– 2 pesos más y le ponemos pepino.
– Le agrego pepino.
Por 8 pesos más llevás unas papas,
por 9 pesos más llevás un helado,
la promo del día sale solo 40 pesos más,
por 6 pesos más te llevás extra condimento,
coma sano, coma sin aceite,
por 10 pesos más le agregamos aceite,
por 20 pesos más podés volver a pedir tu orden
con derecho a que no te digan las promociones del día.

1 de la tarde,
mesa tres,
ruido, la moza corre,
no hay mediodía que por mal no venga,
piden salmón,
están a dieta,
con carne,
sin carne,
hay olor a frito,
el salmón está listo,
en la mesa cinco cumpleaños,
en la mesa siete reunión de trabajo,
en la mesa ocho niños que lloran,
en la mesa comen lento,
en la mesa…
No hay más mesas.

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