No vino la murga,
tampoco es carnaval.
No nos gustan las ratas
porque no saben nadar.

Cabecita de nido,
¿quién carajo te dejó entrar?
Calles con olor a post punk,
psicodelia de lobos
y aullidos de serpientes.

Parado entre los monstruos
que se asustan y no se van,
te escucho entre tanta gente
y nadie sabe que estoy acá.

Cabecita de nido,
yo sé dónde estás.

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